Cómo recuperar el brillo del mármol sin dañarlo

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Antes de intentar recuperar el brillo, conviene distinguir suciedad, desgaste y una alteración del acabado. No siempre se resuelven con la misma intervención. Una zona mate tras un derrame, por ejemplo, no debe tratarse como si fuera simplemente polvo acumulado.
Empieza por una limpieza compatible
Retira la suciedad superficial con un paño suave y un producto de pH neutro indicado para la piedra. Sigue sus instrucciones, aclara cuando corresponda y seca. Evita vinagre, limón y productos ácidos sobre mármol.
Si la zona sigue mate
Fotografía la superficie con luz lateral e identifica, si lo conoces, el producto o líquido que estuvo en contacto con ella. Consulta a un profesional de restauración antes de aplicar pastas caseras, ceras o tratamientos generales. El acabado y las intervenciones previas cambian la solución.
Conservar el resultado
Utiliza apoyos y protecciones adecuados al uso de la pieza. La limpieza habitual y la restauración son trabajos diferentes: añadir un producto de brillo no sustituye la reparación de un acabado alterado. Para orientar la consulta, aporta el nombre del material, su acabado y fotografías del conjunto y del detalle.